Diego González Casanova Gallegos

Friday, February 24th, 2017

“Estudié Física en la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente estoy haciendo mi doctorado en astronomía en la Universidad de Wisconsin–Madison.”

 

 

 

¿Cuándo empezaste a sentir interés por la ciencia?

Mi gusto por la ciencia inicia desde pequeño, especialmente por las matemáticas.  En primaria, gracias al sistema Montessori, pude explorar esta área a la que dedicaría la mayor parte de mi atención.  Poco a poco extendí mi gusto por las ciencias. En el momento de escoger una carrera universitaria me encontré con una clara decisión, ciencias, pero una gran disyuntiva - cuál. En México uno entra una carrera concreta, y el único modo de hacer un cambio de carrera es hacer una nueva solicitud. Por un proceso más de chance que nada decidí estudiar física en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

¿Has participado en algún programa para promover la ciencia entre los jóvenes y/o la sociedad en general?

Durante mis estudios en la UNAM, me uní a una organización estudiantil de divulgación astronómica: Nibiru. En Nibiru, como consejero, organicé ciclos de conferencias y observaciones. La combinación de estas dos actividades me hicieron darme cuenta que no me gustaba la investigación experimental y que la astronomía era increíble. No solo eso, sino también que la investigación en astronomía se podía hacer teóricamente. Con estas dos herramientas, gané un concurso para hacer una estancia en la Universidad de California - Santa Cruz donde trabajé en simulaciones de supernovas.

¿Qué impacto dejó tu estancia en la Universidad de California–Santa Cruz?

Ya inmerso en este ámbito, me di cuenta de lo interesantes que son los temas que la astronomía investiga y la increíble comunidad que son los astrónomos. En particular, mis asesores fueron geniales. En ese momento tomé la decisión de estudiar astronomía y un doctorado era el paso lógico si lo que se desea es hacer investigación. 

¿Por qué elegiste la Universidad de Wisconsin–Madison?

Mi enfoque es el efecto del campo magnético en el universo. Con eso en mente, busqué al mejor investigador en el área, mi actual asesor, con el que trabajo en el estudio los campos magnéticos en el medio interestelar. Por eso mi decisión de venir a Madison era obvia y fue mi única opción para el doctorado. Afortunadamente todo salió como quise y ya llevo en Madison dos años trabajando en mi doctorado. 

¿Tienes algún consejo para la juventud latina que quiera explorar una especialización o carrera en astronomía?

Creo que es muy importante ser conscientes de la realidad. La astronomía es un área que genera interés en las personas. El hecho de tener imágenes indescriptibles y enigmáticas son el truco. Tratamos de resolver uno de los grandes dilemas de la humanidad: a dónde vamos y de dónde venimos. Sin embargo, es cierto que no necesariamente hay aplicaciones prácticas para estos misterios, lo cual para muchas personas es fundamental. Otro reto es que ha disminuido la cantidad de puestos de investigación en relación con el número de nuevos estudiantes de doctorado. El resultado es que realmente muy pocos estudiantes acabará teniendo un puesto de investigación. Sin embargo, si te apasiona, encontrarás los medios para poder practicar astronomía. Encontrarás diversas oportunidades en las que podrás trabajar, y tu esfuerzo habrá valido la pena.

¿Cuál ha sido uno de tus mayores desafíos durante tus estudios? ¿Qué te ayudó a superarlo?

Mi mayor reto pasado y presente es la escritura. A pesar de ser un mal escritor, con progreso en camino, tengo dislalia y eso, en incontables ocasiones, me ha generado problemas al escribir. En general, creo que no hay mejor solución para cualquier problema que el saber que uno crea sus propias oportunidades. No todos tenemos los mimos problemas ni las mismas ventajas. Sin embargo, cada uno de nosotros genera su realidad, y si uno tiene en cuenta la realidad que quiere, poco a poco la va formando.