Juan Carlos Díaz Vélez

Monday, November 28th, 2016

"Soy de Guadalajara, Jalisco, México, lugar donde me crié y cursé mis estudios de educación primaria y secundaria además de ballet clásico. La danza fue lo que me trajo a los Estados Unidos como profesional, pero obtuve también una licenciatura en física y una maestría en ciencias de computación de la Universidad Estatal de Boise (BSU), en Idaho. Trabajé varios meses en una compañía de informática y luego comencé a trabajar como programador en IceCube. He trabajado en el diseño e implementación de varios programas relacionados con la simulación de neutrinos y otras partículas y ahora estoy a cargo de un equipo de programadores."

¿Cuándo empezaste a sentir interés por la ciencia?

Desde muy temprana edad he tenido interés en la ciencia y tecnología. Mi padre, además de ser músico, se dedicaba a la electrónica y reparaba aparatos electrónicos. Su taller estaba junto a nuestro hogar y desde niño me instruyó en electricidad y magnetismo. Mi actividad predilecta era experimentar con pequeños circuitos. Además de la electrónica, mi padre era aficionado a la astronomía y pasábamos tiempo contemplando las estrellas, leyendo artículos de ciencia popular y viendo documentales.

¿Quién te motivó a estudiar ciencia?

Aparte de mi padre, mi profesor de física en la secundaria. Él impartía las clases con entusiasmo y fue quien me enseñó el poder de las matemáticas para describir el mundo.

¿Puedes contarnos un poco más sobre tu trabajo y tus planes a medio plazo?

Como programador en IceCube, estoy encargado de producir la mayoría de las simulaciones que se utilizan para analizar los datos de dicho observatorio. Se requieren millones de horas de cómputo, cosa que logramos por medio de una gran red de cómputo a nivel mundial. Además de mi trabajo en IceCube,  también soy miembro de la colaboración HAWC, un observatorio de rayos gama situado en el volcán Sierra Negra, en el estado de Puebla, México. Últimamente, he estado desarrollando un estudio de rayos cósmicos utilizando datos de ambos observatorios con el fin de aprender más acerca de sus posibles fuentes así como de su interacción con los campos magnéticos en el medio interestelar. 

¿Puedes contarnos qué similitudes encuentras entre la danza y la ciencia? 

Fundamentalmente todo está regido por las leyes de la física, y la danza no es excepción a pesar de que los bailarines aparenten violar la ley de la gravedad en sus saltos. Nunca he pensado mucho en las similitudes entre ambas disciplinas pero claro que las hay. Para mi, lo que más me resalta entre la danza y la ciencia es el balance entre el aspecto creativo y la disciplina que se requiere. Tanto el físico como el bailarín requieren de una buena formación técnica y de la intuición y creatividad necesaria para definir y resolver preguntas interesantes en la ciencia o para desarrollar conceptos nuevos e interesantes en la danza. 

¿Tienes algún consejo para los jóvenes latinos que quieran explorar una especialización o carrera en ciencia?

A los los jóvenes les diría que es importante guiarse por la curiosidad. El mundo de la ciencia – en particular, el de la física y astronomía–– no tiende a ser de gran lucro,  pero sí ofrece un entorno que motiva a la persona interesada en el cómo y el por qué de las cosas. Y, de hecho, la aplicación de las habilidades que uno adquiere como científico van mucho más allá de la ciencia. Como físico, uno aprende a analizar, a comunicar, a diseñar algoritmos y programar software, además de las habilidades matemáticas necesarias para el estudio de la física. En muchas empresas se reconoce el valor de la gente con entrenamiento científico, ya sea en la industria como ingenieros, o inclusive en finanzas como analistas.

¿Participas en o lideras algún programa para promover la ciencia entre los más jóvenes o la sociedad en general? 

Sí, como parte del centro de investigación WIPAC en Madison, formo parte del equipo de El Universo es Tuyo y en ocasiones participo en varias actividades de divulgación científica para la comunidad en Wisconsin.

¿Cuál ha sido uno de tus mayores desafíos durante tu trabajo? ¿Qué te ayudó a superarlo?

Al comenzar un proyecto nuevo, el trabajo puede ser abrumador. A veces es difícil saber dónde comenzar. Siento que he tenido muchos desafíos que en el momento parecieron insuperables, pero luego de haberlos completado no parecen tan difíciles. Desde luego que mi trabajo de tesis de maestría fue uno de ellos y requirió de mucho trabajo. Ahora mismo estoy trabajando para obtener un doctorado en física. Algo que he aprendido con el tiempo es que a veces uno se puede quedar estancado en un problema y creo que es muy importante saber pedir ayuda de tus profesores y de otros compañeros.